Acrocorinto

​El silencio del silencio ensordece tu ausencia. Los días se desintegran tras la fotografía de una ventana que enmarca un cielo cada vez más oscuro. Fundido.

Cierro la mano. La piedra erosiona mis huellas erosionan la piedra. Los pies de Sísifo deterioran mi falda. Conservo su recuerdo en el lamento de los colibríes, en el rocío que excusan los sauces.

Visto un sudario negro. Mi piel registra los surcos de cada hombre que clavó sus rodillas en la tierra.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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