Inanición

Se desintegran las arañas de fuego que tejen la noche. Al abrigo de oscuridad innata, la lengua del viento esculpe partituras inescrutables a ojos de los marchitos — quienes olvidan el beso del néctar, pero nunca la sed.

La ausencia de corcheas poliniza el vuelo de los colibríes. Bajo el yugo de la espina dorsal del cielo y su ejército de vértebras prensadas, el humo muda plumas.

Los colibríes caen.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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