La glaneuse

Posdata: Durante el tiempo en que me entretuve ahogando espigas en marcos desvencijados, las abejas afilaron sus espolones y ahora el óleo duele, quema, y en las estrías que corroen mi piel de ébano no encuentro sino vestigios de miedo ante la vacuidad de unos brazos que nunca abrazaron más que el trigo.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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