日本国

Descansan los trenes y la tierra inquieta. Los rascacielos ataviados de fe proyectan puntos de fuga hacia el horizonte añorado; en los jardines de arena estriada, prenden los cerezos de neón y maduran los lazos de sus ramas. Con la desnudez del invierno, su lengua retiene el perfume del sol naciente y juega a alimentarse del verbo extranjero.

Al amparo de ónice, sus dedos antárticos tejen copos de nieve en busca de huellas dactilares.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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