Piélago

La miopía que empaña el catalejo se diluye en una cresta osteoporótica. Naufrago en una sonrisa parcheada que esconde las comisuras de mis lágrimas desnutridas. Rizos de salitre mecen el azote del viento, aguardando despertar del ocaso. El recuerdo de la tierra —firme— me roe la costilla; busco al olvido emborrachándome con agua salada, e invierto mis últimas olas en descamar sirenas de pétalos cancerosos para oír su voz.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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