El atlas de las nubes

Me veo pasar.

Al amparo de un abrigo de piel escarchada, la herida implosiona y se retroalimenta, bebe sangre hasta la saciedad que le ofrecen mis huesos de sarro y vomita: vomita larvas, polvo y cadenas, y dos grilletes yacen sobre cordones de asfalto; mis dientes embalsaman un labio en la cuneta, muerdo el cadáver sempiterno y el podio me recibe con un escalón al vacío; me precipito: Atlas dirige sus ojos encapotados al cielo, tiemblan sus vértebras fracturadas y yo…

Yo solo me veo pasar.

Anuncios

Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
Esta entrada fue publicada en Prosa poética. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s