Necrografía

Soy infancia caduca, madurez y caída perenne. Soy viuda negra y autodestrucción. Soy años de quimeras, amores platónicos y libros de gran follaje. Mi estatua a 666 metros sobre el nivel de sal cubre sus heridas con una sábana. Soy parche en pupila ajena y descosidos en mi lacrimal. Soy un cielo impermeable y solo lluevo con objeto de mimetizar la tristeza de las olas. Soy el azul más cálido: un color prestado y de segunda mano. Soy un abrazo de película y el rumor encarnado en prostituta. Soy incertidumbre, seis traiciones y un par de deslices. Soy tres meses en diferido y un beso en tercera persona. Una vez fui ella; el resto, todos, y contadas veces, yo.

Soy sin ser; por eso me escribo en blanco.

Júzgame; nómbrame por lo que soy, sabiendo que no es más que lo que han hecho de mí.

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Acerca de L. Dietrich

Pixieh Tian Shi — El cielo por los suelos y los pies en el aire.
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